PRIMER PREMIO "PREPARADA PARA LO PEOR" DE RICARDO CANO GARCÍA
Apareció al descolgarse el cajón, con un estrépito de cazos y sartenes que hizo huir a Satán. Estaba envuelto en varias capas apretadas de papel film transparente, yo lo miraba sin atreverme a tocarlo, y fue mi hermana quien lo recogió y lo desenvolvió sobre la encimera, con la naturalidad de quien abre una caja de bombones. Contó cien billetes de cincuenta euros, todos orientados en la misma posición, con esmero de anciano. Nunca lo habríamos recordado de no ser por ese hallazgo, pero cuando el tío Aurelio vendió las tierras dejó caer que había conseguido un buen pellizco en negro. La tía Jacinta murió poco después y nunca más volvimos a oír hablar de ello, pero los cinco mil euros que me miraban perturbadores desde la encimera daban credibilidad al asunto. Considerando lo abultado de la venta no parecía que esa cantidad fuera tan buen pellizco, y dimos por seguro que había más dinero escondido en alguna parte. Urgía encontrarlo, porque, aunque esperábamos que el testamento...